Consideraciones

Clases de Chi Kung

Lunes de 19:30 a 21:00
Centro Hara
C/ Gravina, 9-11 (Guanarteme) – Las Palmas de G.C.
Martes de 09:30 a 11:00
Martes de 18:30 a 20:00
Asociación ESPACIOVIDA
 
FARMACIA CARDENES ALTAVISTA
 
C/ Juan Ramón Jimenez, 43 – Altavista – Las Palmas de G:C:

Cada uno de nosotros estamos dotados de cierta cantidad de energía vital para ser utilizada a lo largo de nuestras vidas.
En un bebé, esta energía es muy armónica, limpia y equilibrada, por eso, en gran medida es el carisma que tienen y la atracción que sentimos hacia ellos.
Esta energía llega a su máximo nivel y expresión a los 16 años de edad, por eso también es el carisma y la cantidad de energía que tienen los jóvenes, que si supieran utilizarla adecuadamente, tendrían maravillosos beneficios para el desarrollo de su potencial intrínseco, así como para su crecimiento en amor, gozo, entrega y aprendizaje.
En la medida que vamos creciendo en edad, la neurosis cotidiana que vamos adquiriendo por patrones familiares, sociales y culturales, hace que inconscientemente vayamos desperdiciando, ensuciando y gastando nuestra energía vital.
Y en vez de VIVIR la vida con placer, crecimiento, armonía, equilibrio, felicidad, AMOR… lo que hacemos es SOBREVIVIR con dolor, estancamiento, desarmonía, desequilibrio, tristeza, TEMOR…. Y no nos damos cuenta cómo ni cuando hicimos esa transformación.

A continuación se presentan algunos puntos que son recomendables considerar y observar, de manera tal que cada quien pueda hacer el mejor uso de su energía vital.

Lo que ensucia nuestra energía:

  •     Emociones reprimidas.

  •     Pensamientos negativos (odio, venganza, culpa)

  •     Actuar en contra de nuestros principios.

  •     Heridas y enfermedades físicas.

  •     Asociarse con personas negativas.

  •     Frecuentar lugares negativos (bares, cárceles, clínicas, etc.).

  •     Tener sexo con alguien que tenga su energía sucia o negativa.

  •     Ser víctima de celos.

  •     Curar a otros teniendo nuestra energía débil.

  •     Vivir en un medio ambiente contaminado.

  •     Comer en forma desbalanceada, comida vieja y/o verduras enlatadas.

  •     Fumar, usar drogas

  •     Consumir alcohol en exceso



Lo que gasta nuestra energía:

  •     Todo lo que ensucia, gasta nuestra energía.

  •     Compañía de personas que «chupan» nuestra energía.

  •     Nuestras propias energías sucias o neurosis. (celos, envidia, orgullo, ignorancia, odio, resentimiento, etc.)

  •     Nuestras máscaras falsas (vanidad, soberbia).

  •     Nuestra terquedad a aferrarnos a patrones inútiles.

  •     Nuestros apegos.

  •     Deseos insatisfechos.

  •     Pelearnos con la vida, no aceptando las cosas tal y como son.



Lo que limpia nuestra energía:

  •     Expresar las emociones reprimidas.

  •     Pensamientos positivos.

  •     Dar, sin darnos importancia por ello.

  •     Asociarse con gente positiva.

  •     Frecuentar lugares con energía positiva (la naturaleza, algunos templos y algunos lugares de poder, etc.)

  •     Tener sexo sano y satisfactorio con gente positiva.

  •     Recibir curaciones y bendiciones de gente con un nivel de conciencia alto. Ellos nos limpian, pero de nosotros depende conservar eso.

  •     Practicar un camino espiritual.

  •     Vivir en un lugar limpio.

  •     Comer balanceadamente, alimentos con energía fresca y limpia.



Lo que equilibra nuestra energía:

  •     Todo lo que la limpia, equilibra nuestra energía.

  •     Lugares donde hay mucha agua corriendo (ríos, cascadas, mar).

  •     Sexo con orgasmos poderosos.

  •     Ejercicios que relacionen y equilibren los dos hemisferios cerebrales.

  •     Actuar de acuerdo con nuestros principios.

  •     No tener asuntos pendientes con los demás.

  •     Estar solos de vez en cuando y gozar de nosotros mismos.

  •     Lo que fortalece nuestra energía

  •     Todo lo que la limpia y equilibra, fortalece nuestra energía.

  •     Ejercicio físico.

  •     Ejercicios de energía.

  •     Ayunos y purificaciones adecuadas.

  •     Estar en un camino espiritual.

  •     Enfrentar el dolor propio y ajeno, con valor y entendimiento.

  •     Desprendimiento de todo lo innecesario, tanto físico como psicológico.



Lo que desarrolla nuestra energía:

  •     Todo lo que la limpia, equilibra y fortalece, desarrolla nuestra energía.

  •     Aprender a perdonar y olvidar.

  •     Aprender a ser compasivo.

  •     Aprender a observar la sincronía divina.

  •     Amar esa sincronía y en ella amarnos a nosotros mismos y a los demás (ésta es la meta del manejo de energía).